La correcta interpretación de los resultados de las pruebas COVID es esencial para tomar decisiones clínicas y adoptar medidas de prevención. Cada tipo de test —molecular, antigénico o serológico— arroja información distinta sobre la presencia del virus o la respuesta inmune, por lo que es importante conocer el significado de cada resultado y sus implicaciones en el manejo del paciente.
Interpretación de un resultado negativo en pruebas diagnósticas
Un resultado negativo en una prueba de amplificación molecular (PCR) o en un test de antígenos indica que, en el momento de la toma de muestra, no se detectó ARN viral o proteínas del SARS-CoV-2. No obstante, un falso negativo puede ocurrir si:
- La carga viral era muy baja (fase muy temprana o tardía de la infección).
- La muestra nasofaríngea u orofaríngea se obtuvo de forma inadecuada.
- Se realizó el test fuera de la ventana óptima de detección (por ejemplo, test antigénico antes del día 3 de síntomas).
Cuando existe sospecha clínica o exposición reciente, se recomienda repetir la prueba o complementar con un método alternativo para descartar infección activa.
Implicaciones de un resultado positivo en PCR
La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) busca secuencias de ARN viral y suele tener una sensibilidad superior al 95 %. Un resultado positivo confirma infección activa, incluso en casos asintomáticos, ya que detecta material genético en concentraciones muy bajas. Los pacientes con PCR positiva deben:
- Iniciar aislamiento inmediato para prevenir contagios.
- Reportar su estado al servicio de salud local.
- Realizar seguimiento de síntomas y, de ser necesario, consultar con un médico para evaluación de riesgos.
Significado de un resultado positivo en test de antígenos
Los test rápidos de antígenos detectan proteínas virales, principalmente la nucleocápside. Un positivo en antígenos es altamente específico (>97 %) y, por lo tanto, confiable para confirmar infección en pacientes sintomáticos con alta carga viral. Dado su menor nivel de sensibilidad en fases tempranas o tardías, se recomienda:
- Considerar la prueba como definitiva en presencia de síntomas recientes.
- Confirmar con PCR si el cuadro clínico es compatible pero el antígeno resulta negativo.
Evaluación de resultados en pruebas serológicas
Las pruebas de anticuerpos miden la presencia de IgM e IgG frente a SARS-CoV-2, reflejando la respuesta inmune tras la infección o vacunación. Sus posibles resultados son:
- IgM positiva: indica infección reciente, aunque no necesariamente activa.
- IgG positiva: evidencia exposición pasada o respuesta a la vacuna.
- IgM e IgG negativas: sugiere que no ha habido contacto previo o que la muestra se tomó antes de la seroconversión (usualmente antes del día 10–14 tras síntomas).
Estos estudios no sirven para diagnosticar infección aguda, pero ayudan a valorar inmunidad y a realizar estudios de seroprevalencia.
Manejo de resultados indeterminados o discrepancias
En ocasiones, un resultado de prueba COVID puede ser indeterminado o presentar discordancia entre métodos (por ejemplo, PCR negativa y serología positiva). En dichos casos:
- Revisar el historial clínico y la ventana de tiempo desde la exposición o inicio de síntomas.
- Repetir la prueba con un método distinto tras 48–72 horas.
- Valorar estudios complementarios, como radiografía de tórax o monitoreo de oxigenación, si hay riesgo de evolución clínica.
La integración de los datos de pruebas moleculares, antigénicas y serológicas, junto con la evaluación clínica, permite un diagnóstico más preciso y una mejor orientación terapéutica.
Cuida tu salud y la de quienes te rodean. Si presentas síntomas compatibles o has tenido contacto con un caso confirmado, acude a un laboratorio acreditado y realiza tus pruebas COVID de manera oportuna.
En una química sanguínea, se mide la cantidad de glucosa presente en una muestra de sangre. Los resultados de esta prueba se expresan generalmente en miligramos por decilitro (mg/dL). Un rango normal de glucosa en sangre suele estar entre 70 y 100 mg/dL en ayunas, aunque este valor puede variar ligeramente dependiendo de las guías médicas de cada país.