El ultrasonido hepatobiliar es una herramienta diagnóstica fundamental en la evaluación del hígado, la vesícula biliar y las vías biliares. A través de ondas sonoras, este estudio proporciona imágenes detalladas que permiten detectar patologías como hígado graso, cálculos en la vesícula, inflamación de las vías biliares, quistes hepáticos y otros trastornos hepáticos o biliares. Para que los resultados sean precisos, es indispensable seguir ciertas recomendaciones previas al procedimiento.
Importancia de la preparación previa al estudio
Una correcta preparación es clave para obtener imágenes nítidas durante el ultrasonido hepatobiliar. El ayuno es fundamental, ya que la presencia de alimentos o gases en el tracto gastrointestinal puede interferir con la visualización de los órganos. Además, la vesícula biliar debe estar distendida para poder ser evaluada adecuadamente, lo cual solo se logra cuando ha estado vacía de estímulos alimenticios por varias horas.
El médico tratante o el personal del laboratorio generalmente proporciona las indicaciones específicas antes del estudio. Seguirlas al pie de la letra es esencial para garantizar la efectividad del diagnóstico.
¿Qué medidas debo tomar antes del ultrasonido hepatobiliar?
Para prepararse adecuadamente para un ultrasonido del sistema hepatobiliar, es recomendable seguir las siguientes indicaciones generales:
- Ayuno de al menos 6 a 8 horas antes del estudio. Durante ese tiempo, no se debe ingerir alimentos sólidos, líquidos, café ni chicles, ya que pueden estimular la contracción de la vesícula biliar.
- Evitar bebidas carbonatadas y lácteos el día anterior al estudio para disminuir la producción de gases intestinales.
- No fumar durante las horas previas, ya que el tabaco puede aumentar la cantidad de aire en el estómago.
- En algunos casos, el médico puede indicar el uso de medicamentos antiflatulentos o laxantes suaves el día anterior si el paciente presenta distensión abdominal o estreñimiento.
Es importante informar al especialista si se está tomando algún medicamento, ya que en ocasiones se requieren ajustes en la medicación antes del estudio.
Durante el procedimiento: qué esperar
El día del examen, el paciente debe acudir con ropa cómoda y de preferencia dos piezas. Se le pedirá que se recueste en una camilla y que exponga el abdomen. El técnico aplicará un gel transparente sobre la piel para mejorar la transmisión de las ondas sonoras y facilitar la obtención de imágenes. El transductor se moverá sobre el abdomen para visualizar los órganos.
El ultrasonido hepatobiliar no causa dolor y generalmente dura entre 15 y 30 minutos. No requiere recuperación posterior y el paciente puede retomar sus actividades normales al terminar el estudio.
El cuidado del hígado y del sistema biliar es esencial para una buena digestión y metabolismo general. Si has experimentado molestias abdominales, alteraciones hepáticas en exámenes previos o tienes antecedentes familiares de enfermedades hepáticas, no postergues tu evaluación. Acude a tu médico y realiza un ultrasonido hepatobiliar acompañado de estudios de laboratorio. ¡Prioriza tu salud!
Preparación para la prueba de VIH

