El examen general de orina es una herramienta fundamental en el diagnóstico clínico de diversas afecciones del tracto urinario. Su utilidad en la detección de infecciones urinarias lo convierte en un estudio de primera línea cuando el paciente presenta síntomas como dolor al orinar, urgencia miccional, fiebre o cambios en el aspecto de la orina. Gracias a su accesibilidad y alta sensibilidad, permite identificar alteraciones que sugieren procesos infecciosos de manera rápida y eficaz.
Indicadores de infección urinaria en el análisis químico
Durante el análisis químico del examen general de orina, se emplean tiras reactivas que permiten detectar parámetros relacionados con infecciones:
- Nitritos positivos: indican la presencia de bacterias que reducen nitratos a nitritos, lo que es común en infecciones causadas por bacterias gramnegativas, como Escherichia coli.
- Esterasa leucocitaria: su presencia sugiere actividad de leucocitos en la orina, un signo característico de infección.
- pH elevado: en ciertos casos, puede indicar proliferación bacteriana.
- Proteínas: aunque no específicas, pueden encontrarse en niveles elevados debido a inflamación en las vías urinarias.
Estos hallazgos deben interpretarse de manera conjunta para evaluar la probabilidad de una infección activa. Es importante destacar que algunos resultados pueden estar influenciados por medicamentos o factores dietéticos.
Evaluación microscópica del sedimento urinario
La fase microscópica del examen general de orina (EGO) ofrece información detallada sobre los componentes celulares presentes:
-
Leucocitos en número elevado confirman una respuesta inmunológica local ante la presencia de agentes infecciosos.
-
La visualización de bacterias en el sedimento urinario es otro indicador clave de infección.
- En infecciones complicadas o avanzadas, pueden observarse cilindros leucocitarios, lo cual sugiere afectación renal, como en una pielonefritis.
Este análisis microscópico es crucial para corroborar los hallazgos del estudio químico y orientar al médico hacia un diagnóstico más preciso.
¿Es suficiente el examen general de orina para diagnosticar?
El examen general de orina permite una detección presuntiva de infecciones urinarias, especialmente en pacientes con sintomatología sugestiva. Sin embargo, cuando se requiere mayor precisión o existe recurrencia de síntomas, el médico puede solicitar un urocultivo, que identifica el microorganismo específico y su sensibilidad a antibióticos.
El EGO también es útil en el seguimiento del tratamiento, ayudando a evaluar la eficacia del mismo y confirmar la resolución del proceso infeccioso. Es una prueba complementaria de gran valor en la medicina preventiva y en la vigilancia de pacientes con infecciones recurrentes.
Proteger la salud del sistema urinario es esencial para evitar complicaciones. Si presentas síntomas urinarios o deseas un control preventivo, acude a tu laboratorio de confianza y realízate un examen general de orina. Detectar a tiempo una infección puede prevenir daños mayores y mejorar tu calidad de vida.

