El examen general de orina es una prueba diagnóstica que ofrece información valiosa sobre el estado del sistema urinario y la salud general del organismo. Para que los resultados del análisis sean confiables, es fundamental que la muestra de orina sea recolectada correctamente. Una recolección inadecuada puede llevar a resultados erróneos o a la necesidad de repetir el estudio. Por ello, es importante seguir ciertas recomendaciones antes y durante la toma de la muestra.
Preparación previa antes de la recolección
Aunque no se requiere ayuno para realizar un examen general de orina, existen indicaciones que deben seguirse para asegurar la calidad de la muestra. En la mayoría de los casos, se solicita recolectar la primera orina de la mañana, ya que esta contiene una mayor concentración de elementos y refleja mejor las condiciones internas del cuerpo. Si el estudio se realiza en otro momento del día, debe asegurarse que la orina haya permanecido al menos tres horas en la vejiga.
También es importante informar al médico si se está tomando algún medicamento, ya que ciertos fármacos o suplementos pueden alterar los parámetros del EGO, como el color, el pH o la presencia de glucosa y proteínas.
Higiene adecuada para evitar la contaminación
Uno de los principales motivos por los que una muestra de orina puede alterarse es la contaminación con bacterias externas, células de descamación o secreciones genitales. Por este motivo, es fundamental realizar una limpieza cuidadosa de la zona genital antes de recolectar la muestra.
En mujeres, se recomienda lavar la vulva con agua y jabón neutro, asegurándose de enjuagar y secar bien, evitando el uso de productos antisépticos. En hombres, debe lavarse el glande cuidadosamente, sobre todo si no está circuncidado. Estas medidas reducen el riesgo de resultados falsamente positivos por presencia de leucocitos, bacterias o células epiteliales.
Técnica del “chorro medio”
La técnica recomendada para recolectar la orina es la del “chorro medio”. Esto consiste en dejar salir el primer chorro de orina al inodoro y, sin detener la micción, recolectar el chorro medio en el recipiente estéril, llenándolo aproximadamente hasta la mitad. Esta técnica ayuda a reducir la contaminación proveniente de la uretra o de los genitales externos.
El recipiente debe estar estéril y cerrado inmediatamente después de la recolección. No se deben utilizar frascos caseros o reutilizados, ya que pueden contener residuos o microorganismos que alteren el análisis.
Conservación y transporte de la muestra
Una vez recolectada la orina, se debe llevar al laboratorio lo antes posible, idealmente dentro de los primeros 60 minutos. Si no es posible entregarla de inmediato, puede refrigerarse por un corto periodo para evitar la proliferación bacteriana. No debe congelarse ni mantenerse a temperatura ambiente durante varias horas.
El examen general de orina, también conocido como EGO, es una prueba sencilla y eficaz cuando se realiza adecuadamente. Cuidar cada detalle en la recolección mejora la precisión del resultado. Realiza tus estudios de manera responsable y acude a un laboratorio de confianza para mantener tu salud bajo control.
Leucocitos en número elevado confirman una respuesta inmunológica local ante la presencia de agentes infecciosos.
El examen general de orina (EGO) es una de las pruebas diagnósticas más comunes y útiles en medicina. Este análisis permite evaluar el estado de la salud del sistema urinario y detectar diversas enfermedades de manera temprana. Uno de los aspectos que genera dudas entre los pacientes es si es necesario estar en ayunas para realizarse este examen.
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